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28/7/22

De regreso

No recuerdo las fechas. Siempre he envidiado a esas personas que te dicen: en mayo del 2001... eso fue el 20 de agosto de 1998... fuimos a tal lugar en abril de 2012. 

Solo unas pocas fechas importantes toman tierra en mi cerebro y se plantan en él como cruz de término. Luego, a su alrededor,  revolotean los recuerdos buscando su sitio.

Recuerdo la fecha de cuando me enamoré del maestro de primaria que fumaba, de cuando empecé a cobrar por trabajar, de los nacimientos de mis hijos y las muertes de personas amadas, de cuando abrí mi negocio, de cuando me separé, de cuando volví a la vida...



Sé si los hecho ocurrieron antes o después de alguna de esas fechas clave, por aproximación. Pero generalmente mis recuerdos estan flotando, los dato por asociación a un amor, por ejemplo: eso ocurrió cuando estaba con X, eso pasó después de A..., o por localización: eso ocurrió en tal lugar o en tal casa en la que estuve cuando...  Y así. 

No me preguntéis cuando acabé la carrera o cuando aprobé la oposición. Sólo recuerdo estudiar mientras cuidaba a mi padre ya muy mayor, y que poco antes de morir él pudo felicitarme. 

Ubico mis recuerdos en el tiempo por navegación, en un sistema de archivo por hilos emocionales, el terror del bibliotecario.

Y luego hay momentos concretos que merecen su propia fecha en el calendario, momentos terribles o felices, experiencias fundacionales o epifánicas, en las que podemos sentir como el futuro proyectaba su sombra sobre nosotros.

Vengo de regreso de un momento así, y espero que julio 2022 ponga un Hermes de piedra en mi memoria, para en adelante poder decir: eso fue antes o eso ocurrió después del taller de Aguado y Piqueras en Binisaida .

Clase de poesia


En ocasiones la vida es buena y nos da exactamente lo que nos hacía falta, aunque no sea lo que teníamos previsto.


Ahora mismo no tengo palabras, apenas estas para resucitarme y resucitar de nuevo este blog.








1/7/14

mantenga limpio internet

Imagen: wikipedia
Hoy me he tomado el día libre porque tengo algunas cosas que hacer ( y no, no son croquetas, pero tampoco voy a aclararlo, llámenme misteriosa).

Me he propuesto empezar bien el día y disfrutar de ese momento mágico consistente en regodearme en la idea de que eran las nueve de la mañana y yo NO estaba en la oficina.

He preparado la escenografía y me he instalado a tomar un café relajadamente en el balcón mientras repasaba mis listas de Twitter.

Que es como si dijera "mientras ojeaba la prensa", pero con el añadido de que los artículos de prensa me los pre-seleccionan una gente muy maja, inteligente e interesante, que tengo en unas listas estupendas, a la que he ido testando a lo largo de años y cuyos destacados me parecen fiables y relevantes. Que el señor acreciente sus rebaños, yo siempre les estoy agradecida.

Todo maravilloso y la escenografía perfecta.

Y así de sopetón, las tres noticias a las que he ido a caer de buena mañana han sido:

Un halo de basura espacial rodea la tierra
Hay plástico en todos los mares del mundo
Las marcas emiten a diario gran cantidad de contenido basura



ORIGINAL: Information from National Oceanic and Atmospheric Administration.
Graphic made by 
Oliver Lüde Gestaltung. Found on Earth Hour.

A partir de ahí me he puesto otro café y he empezado a rumiar que si algo distingue al ser humano de los animales es nuestra capacidad de generar basura, por tierra, mar y aire.

Y también en internet.
Las marcas quieren vender.
Hoy en día para vender hay que estar en internet.
Para que te conozcan en internet hay que generar contenido, ¡para triunfar y vender hay que generar contenido!, ¡¡el contenido es el rey!!
(lo dicen todos los guruses del tema, desde los que lo son merecidamente, a los que han llegado hace seis meses y publican cada día en su blog recetas mágicas y consejos tengo).

Pues ¡venga contenido! Ahí estamos: terabytes y terabytes y ultramegasúpergigaterabytes de contenido prescindible, publicitario o, a lo menos peor, repetitivo.

Y es que contenido, lo que se dice contenido propio y genuino... tenemos el que tenemos y salvo algunos seres humanos excepcionales, la mayoría tenemos lo que se dice "lo normal", o una cosa modesta, como de ir diciendo algo de vez en cuando y poco más.

Con las marcas, las páginas webs, los blogs... pasa lo mismo, pero como "hay que publicar" y "hay que llenar", pues publicamos porquerías o vamos y robamos por ahí y lo ponemos como si se nos acabase de ocurrir.

Hace poco comentaba que

"Será la edad que me vuelve intolerante: Me van cabreando en progresión astronómica los sitios que no producen y sólo reproducen, los que viven de vampirizar contenidos enteros de otros y se quedan tan anchos con una misérrima mención enlazando con un "fuente" chiquitito abajo. Si cuela, cuela."

Entre una cosa y otra estamos llenando internet de basura, también.

Hemos llenado el mar de basura, la tierra la tenemos llena de basura, el espacio lleno de basura... internet parecía el último escape posible y ya ven, tampoco.

Habrá que regresar a las bibliotecas.



ADDENDA: Lean también Tener, almacenar, guardar, en Yorokobu










11/12/13

la suerte podrida



Todas las imágenes son fotos de Rosamond Purcell en Dados: engaño, destino y mala suerte 



Ricky Jay es mago y actor, muy conocido como prestidigitador por el público norteamericano, y un erudito en materia de ilusionismo.

Cuando escribió el último de sus cuatro libros, Dice: Deception, Fate & Rotten Luck (Dados: engaño, destino y mala suerte), lo ilustró con fotos que Rosamond Purcell  hizo de su colección personal de miles de dados, algunos muy antiguos y otros con una peculiar historia de deterioro:

Durante el s. XIX y XX se utilizaba el nitrato de celulosa para hacer los dados, un material aparentemente estable... hasta que colapsa. Aguanta durante décadas pero de repente empieza a liberar ácido nítrico y los dados se desmoronan, se deshacen desde dentro, produciendo esta serie de imágenes fantásticas.







Y podría dejarlo aquí, pero hoy, en honor a cumclavis, siempre magnífico y didáctico en sus posts y comentarista habitual de esta casa -que el señor acreciente sus rebaños y le dé una larga y próspera vida-, seré un poco más clara en cuanto al porqué de estas imágenes y al hilo de pensamiento que me ha provocado descubrirlas ;-)

Algunos materiales envejecen bien o incluso mejoran con el trascurso de los años... son materiales probados y nobles (seguimos teniendo dados antiquísimos de hueso, piedra o mármol en los museos, seguimos gozando de violines fabricados con buenas maderas hace muchos siglos, de esculturas embellecidas por la pátina del tiempo...) pero otros materiales son inestables o frágiles, sirven sólo para usar y tirar, o son tóxicos y ácidos por dentro y es inevitable que acaben descomponiendo todo a su alrededor.

Hay que estar atentos a la materia con la que fabricamos nuestra suerte y nuestros sueños.


vi las fotos en el tumblr de workman

17/8/13

estratos

He pasado unos días en el pueblo con mis padres. Están mayores y hay que acompañarlos.

Anteanoche, después de cenar, subí a mi cuarto a arreglarme y al bajar y decirles que salía, mi madre me repasó de arriba a abajo, como para darme el visto bueno, mi padre me dijo que cerrara el portón por fuera, como había hecho tantas y tantas veces y... yo, y yo estuve a punto de preguntar a qué hora debía volver. 
Todo parecía una repetición exacta de un guión que habíamos interpretado juntos y con idénticas entonación y cadencia en muchas, aunque muy lejanas, noches de sábado.

De repente tuve, no un dejà vu, sino una "transportación". 
Ahí estaba yo a mis 49 años delante de mis padres octogenarios anunciándoles que iba a salir esa noche... pero por unos momentos me transformé en la chica de 16 que se va de fiesta mayor e intenta negociar la hora de regreso. Por poco no le pido dinero a mi padre para los cubatas...

Esa chica estaba ahí mismo, y bastó una repetición de actores, escenario y texto para que aflorase. Me quedé estupefacta. 


Imagen via Flick CC de Evgeni Zotov


El tiempo nos sucede y nosotros nos vamos sucediendo en el tiempo.
Los yos que fuimos no desaparecen, aunque a veces pretendamos ignorarlos. Podemos ir dejándolos caer en el olvido, pero no dejan de existir: se acumulan unos sobre otros.
Estamos formados por estratos.
Puede que los guardemos enterrados, ahí en el fondo, pero permanecen, existen, con tenacidad de piedra.

Los estratos se pueden mover y desordenar, incluso los más ocultos aparecen alguna vez.
Tal vez por alguna colisión tectónica que arruga la corteza y ondula la superfície, tal vez por la erosión, tal vez, como en este caso, porque la coincidencia de elementos provoca una vibración armónica que llama a un estrato en especial... y lo hace aflorar.


 Imagen via Flick CC de rolando000

Al día siguiente se lo comenté a mi madre, y estuvimos charlando sobre esta teoría de los estratos. Ella me decía que a menudo se olvida de cual es su edad, que a veces se siente como una joven, y hasta se sorprende cuando se ve en el espejo.
La comprendo perfectamente, eso mismo me empieza a ocurrir a mí...



Las fotos son del Parque Zhangye Danxia, en China. Un lugar que aunque parezca increíble, existe:  los estratos de piedra arenisca con distinta coloración se fueron acumulando a lo largo del tiempo, y afloraron a causa del choque de las placas indo-australiana y Eurásica, un trauma geológico que onduló y levantó el terreno.

21/6/13

los desmentidos tienen las patas cortas

El escándalo fácil (1)

Hay un fenómeno estacional y recurrente que siempre me ha fascinado: lo de los periódicos en verano.
Hace calor, la actualidad se relaja, los políticos se van de vacaciones, no hay consejos de ministros los viernes y si no ocurre una catástrofe natural o algún loco la lía parda, los periodistas no tienen qué llevarse al teclado.

Pero no es problema: si no hay noticias se inventan. De ese modo, cada verano, se acaba elevando a categoría de noticia la trivialidad más absurda. La rotativa no puede parar y las páginas hay que llenarlas como sea.

Este fenómeno de la, llamémosle así, fácil noticiación, ha perdido su carácter estacional y se ha instalado permanentemente en nuestras pantallas gracias a las redes sociales.

De repente no son unos cuantos periodistas los ávidos de noticias suculentas, sino que son millones de usuarios con sus millones de páginas de Facebook y timelines de twitter sedientos.
Todos somos usuarios convertidos en pseudoperiodistas dispuestos a descubrir al mundo, por fin y en un clic, la verdad verdadera (pero lo del esfuerzo de verificar las fuentes nos da mucha pereza).


Fotograma de The Little Horror Shop una grandísima pequeña pelicula

En redes sociales si no estás activo no existes y esos muros y esos tuits deben ser actualizados y permanentemente alimentados, como Audrey, la planta carnívora que siempre pedía más.

O eres @estratega o al cabo de un par de años de cierta actividad ya has tuiteado todos tus juegos de palabras y chistes habituales, tu neurona ocurrente está agotada y no da más que para algún chispazo ocasional.

Pero, ah! esos timelines son insaciables y hay que seguir echándoles madera y, a poder ser, algo que mole mil, que diría @tonapou.

Osea algo que capture unos cuantos likes o unos cuantos retuits, el maná del e-ego.

Y así es como acabamos echándoles a nuestras ávidas mini-ediciones digitales lo primero que pillamos que resulte molón, morboso, escandaloso o que parezca denunciable o indignable, sin molestarnos demasiado en averiguar si es o no cierto, o si tiene un mínimo de sentido común lo que estamos propagando.
Fast-pseudoperiodismo.


imagen vista en Tumblr

Todo esto viene a cuento de dos historias que he visto circular los últimos días.

La primera en mi perfil en catalán @araticat a través del cual seguía con mucho interés la crecida de los ríos en el Pallars el día 18 de junio.

Puesto que nací allí, mi familia estaba allí y la situación era realmente crítica, pasé la tarde delante de la pantalla con varias columnas de hootsuite abiertas con búsquedas por palabras relacionadas: pallars, riuades, aran, esterri, noguera...

Ese día constaté como en este tipo de situaciones de emergencia la información llega por esta vía de modo inmediato, mucho más actualizada que la que iban proporcionando los medios tradicionales, que también seguía a través de alarmas de noticias con los mismos términos ( y que, por cierto, cometían garrafales errores geográficos ubicando ríos, pueblos y valles donde no están, ¿tanto cuesta consultar google maps?)

Gracias a algunos excelentes tuiteros como @meteopallars o @pallarsdigital pude fer fotos en tiempo real de la situación y a través de ellos ir siguiendo a otros que iban informando de lo que estaba ocurriendo.

En un momento dado, apareció este tuit (en catalán en el original):

“Vecinos de Isil explican que el Noguera Pallaresa ha arrasado el cementerio. Dicen haber visto los ataúdes bajando por el río”

E, inmediatamente, las columnas que tenía abiertas se llenaron de retuits de esto.

flurup plup flup! era como una cascada.



Al cabo de un rato apareció un desmentido, pero  apenas fue retuiteado.

Contemplé fascinada el partido de retuises entre una y otra noticia, pero había un claro ganador desde el principio: los ataúdes bajando por el río venden, da igual si es verdad o no.

Nos encanta el morbo. Las mentiras suculentas corren a la velocidad del rayo y los desmentidos tienen las patas cortas. Es así.

Yo misma pedí al autor si lo había verificado, pues me consta que tras las riadas del 82 la pared de ese cementerio fue reforzada y tenía una excelente protección. Adujo que en su tuit ponía “explican” y “dicen”, que no lo había visto con sus propios ojos… ex-ce-len-te.

Me impresionó, de verdad, pude ver con mis propios ojos a lo largo de unas horas de qué modo imparable se propaga una mentira por las redes.
Foto: Marina, d'Isil, via PallarsDigital

Al día siguiente se mostraron fotografías con el cementerio intacto, pero lo del morbo puede más, mucho más que cualquier evidencia: seguían apareciendo réplicas y reuits de lo de los ataúdes.

El otro caso se lo cuento otro día.

17/6/13

sed y decepciones


A veces nos decepcionamos. Tal vez porque teníamos tantas expectativas que la realidad nos defrauda.
¿Es culpa de la realidad defraudarnos o es culpa nuestra por tener demasiados ilusorios anhelos?

Debes ser más realista, te van a decir, no esperes tanto de la vida y, en especial, de las personas…

Los seres humanos somos complejos y mucho menos éticos, valientes o bondadosos de como preferimos vernos a nosotros mismos, de lo que nos gusta reconocer.
Roodney Harvey PhotographyI would rather light a candle than curse your darkness

Somos capaces de grandes gestos sublimes pero estamos atados también a muchas pequeñas mezquindades. Tal vez no se vea, lo ocultamos bajo muchas capas y hábiles disfraces, pero cuando llegamos a casa y estamos solos un rato... bien sabemos que cada uno de nosotros, cada día, somos héroes y villanos.



Pero es que algunos vivimos sedientos. Sedientos de belleza, o de emoción, o de sentido.


O quizá es que, simplemente, necesitamos creer que en medio de tanto cada uno tirar para su casa aún hay cosas como la bondad, la solidaridad o la mirada buena sobre el mundo que pueden existir. Que tal vez otro mundo sea imposible... pero que no hay que dejar de creer que sí, que es posible.

No hablo de la belleza de vomitar arcoíris ni de la bondad boba e iluminada, mi teoría sobre la bondad es que no se trata de un don que te cae del cielo, sino de un trabajo árduo y que debe construirse a conciencia, es una elección y una pelea contra el mundo y especialmente contra uno mismo. Debemos encontrar lugar en esa construcción voluntariosa llamada bondad a la potencial maldad que todos traemos de serie...  y que existe. Lo sabemos. Tenemos cicatrices que lo atestiguan.

La decepción no es más que algo que hay que pasar por encima dando una gran zancada, no nos podemos permitir quedarnos atascados en las decepciones, aunque nos duelan. Pero la sed... ay, la sed que nunca se acaba.



ADDENDA: 19 de junio, 3r. aniversario de Carlos Monsiváis:

“Nadie mantiene una conducta irreprochable dos días seguidos”

18/1/13

espectros, espejos, deseo

Xavier Moreau con su compañera,  Helmut Newton , Paris, 1974



Reflexiones en el metro.

Señoras de mediana edad, de mediana estatura, de pelo medio teñido, de mediano todo, vestidas de mercadillo y perfectamente anodinas y confundibles, que leen con fruición revistas multicolores sobre gentes glamourosas que van de boda a sarao, de fasto a inauguración, de quirófano a estilista y de desfile a tienda de alta costura, en un mundo paralelo que ellas no van a tocar jamás si no es para ir por horas a limpiar los restos de la fiesta.

Muchachos de casi treinta que aún deben vivir con sus padres y mantenerse intonsos, que juegan con sus amigos a juegos de rol y se comen las uñas de un modo que duele verlas... ,  muchachos con cara de luna y barbilla huidiza que leen cómics llenos de héroes machorros con narices aguileñas, pómulos angulosos y unos mentones más puntiagudos que el Everest.


Los observo y me pregunto qué es lo que buscan, qué es lo que encuentran en sus lecturas.
Los seres humanos, nuestras realidades y nuestros anhelos...


.

17/5/12

errores a favor

Foto: Steven Bley via


La desconfianza como actitud vital no deja espacio para respirar, todo lo ocupa, todo lo controla, todo lo apisona. Es ese lugar pisoteado y duro.

Mejor mostrarle confianza a alguien que amas, que demostrarle que tienes razón.
A los errores sobrevivimos mejor.








4/5/12

La presencia de la ausencia


Siempre me han fascinado esas paredes medianeras que de repente quedan a la vista, cuando se derriba un edificio. Dan testimonio de su desaparición  esos interiores que permanecen tercamente adheridos a su edificio compañero.


A veces se percibe una escalera, los distintos colores de las habitaciones, los papeles pintados, el rastro de que allí hubo un cuadro o un mueble durante años, el hollín de las chimeneas... lo privado hecho público.

Y hoy me han encantado las fotos de Marcus Buck.


Me parece que Marcus habla en esta serie menos del rastro de unos interiores inesperadamente aflorados al espacio público que de una ausencia: la de todo el edificio que ya no está.

Estas fotos me han sobrecogido como metáfora de tantas cosas que ya no están pero que no acaban de desaparecer y que nos dejan cicatrices.




Ay, las cicatrices, son la presencia misma de la ausencia.

31/3/12

encaje de bolillos

A veces los planes que se hacen en la vida... no acaban según lo previsto.

Pont en dentelle aux fuseaux, obra de Elodie Antoine



Y hasta mucho más tarde, y cuando ya es irremediable, no puedes saber si fue para mal o para bien.



.

2/12/11

Mundos raros


La imagen es de http://beepme.tumblr.com/post/3759843690



Cómo voy a entender nada fuera, si la mayor parte del tiempo ni siquiera entiendo nada adentro.

6/9/11

conjetura de IKEA


Bernhard Blume and Anna Blume, Kitchen Frenzy, 1986. Imagen: moma.org



Conjetura de IKEA o del conocimiento inútil
Sabrás cómo deberías haberlo hecho cuando, tras haberte equivocado repetidamente, hayas terminado y sólo cuando ese conocimiento ya sea completamente inútil.

(Conjetura desarrollada por mí misma y aplicable tanto al montaje de muebles suecos como a las relaciones amorosas, prácticamente ya es un Teorema)





17/6/11

formas amargas del elogio

La ilustración es de Alvaro Laura
Luis Cernuda

APLAUSO HUMANO


Ahora todas aquellas criaturas grises
cuya sed parca de amor nocturnamente satisface
el aguachirle conyugal, al escuchar tus versos,
por la verdad que exponen podrán escarnecerte.


Cuánto pedante en moda y periodista en venta
humana flor perfecta se estimarán entonces
frente a ti, así como el patán rudimentario
hasta la náusea hozando la escoria del deseo.


La consideración mundana tú nunca la buscaste,
aún menos cuando fuera su precio una mentira,
como bufón sombrío traicionando tu alma
a cambio de un cumplido con oficial benevolencia.


Por ello en vida y muerte pagarás largamente
la ocasión de ser fiel contigo y unos pocos,
aunque jamás sepan los otros que desvío
siempre es razón mejor ante la grey.


Pero a veces aún dudas si la verdad del alma
no debiera guardarla el alma a solas,
contemplarla en silencio, y así nutrir la vida
con un tesoro intacto que no profana el mundo.


Mas tus labios hablaron, y su verdad fue al aire.
Sigue con la frente tranquila entre los hombres,
y si un sarcasmo escuchas, súbito como piedra,
formas amargas del elogio ahí descifre tu orgullo


(de Como quien espera el alba, 1947)




Hoy me he tropezado de nuevo con este poema de Cernuda en el blog de Ángel Paniagua. Y hoy, de nuevo, he vuelto a pensar en cuanto sufrió por amor y por amor propio ese poeta, orgulloso e incomprendido.

Un poeta al que se puede regresar una y otra vez, siempre, y en el que voy descubriendo a sucesivos poetas al tiempo que yo también me hago mayor.


Hoy también me quedé con un tuit de jmbolivar:
RT @ifilosofia: Los grandes espíritus siempre han encontrado una violenta oposición de parte de mentes mediocres. Einstein



Y entre una y otra cosa me ha dado por pensar que hace tiempo que no siento que nadie me presente violentas oposiciones, ni escucho sarcasmos... caramba, voy a empezar a preocuparme:
¿Me estaré volviendo muy mediocre o me estaré volviendo sorda?.

1/6/11

Cuenta, cuenta...

San Esteban arrepintiéndose de haber abierto cuenta en twitter



Nos reíamos ayer porque esa conocida marca que empieza por C y acaba por CC ya ha sacado un curso de Community Manager: Hágase CM por correspondencia y en cómodas entregas. Lo mismo que para aprender a tocar la guitarra o sacarse el diploma de auxiliar de enfermería.
Im-presionante.

A mi, la verdad, me da risa leer las bios de twitter de esos comunitismanagers que llevan cuatro meses jugando con el invento y a los que sigue su familia y algunos colegas de la uni: “apasionad@ del Social Media”.

Visto lo visto, a estas alturas quiero confesar que NO me apasionan las redes sociales

Me apasionan algunas personas, sí, pero no muchas. Y mucho, sólo unas pocas.

Seguiré usando SM, por supuesto, me gusta aprender y soy curiosa, me divierte descubrir y compartir. Y aunque cada vez me cansa más la cháchara, me encantan las conversaciones.

10/12/10

Ahora no me va bien

Entre esas muchas clasificaciones posibles, hay una que dice que en este mundo hay dos tipos de personas: los que se hacen responsables y los que tienen excusas. 
Cuando tratas con los primeros es suficiente la palabra dada, con los segundos nunca se sabe cuando se puede contar y más vale prepararse... y tener con qué pagar a un buen abogado.


Louise Hopkins White black black white, 2005


Llevaba días pensando en escribir algo sobre este tema cuando se me adelantó Nacho con su post El valor de la palabra dada, y digamos que buena parte de las reflexiones que yo hubiera podido hacer ya están expuestas, magníficamente, en Congestión de Personas.

Pero me quedaban algunas vueltas, ya adentrándome más en lo personal.

Alguna vez leí, (no recuerdo dónde, se agradecerá una pista), que en cada casa las paredes susurran.
Lo que susurran las paredes es el acervo de la familia: la sabiduría y también los prejuicios fundamentales, esas cosas que constituyen el peculiar carácter de cada grupo familiar. Ni siquiera deben ser verbalizadas, existen de modo natural e irreprimible, están, no es necesario teorizarlas.
Los susurros de las paredes forman parte de la infancia de cada cual, es la base sobre la que uno crece y conforma su carácter, bien asimilando o rechazando esas enseñanzas.




Fiona Banner: Black Hawk Down, 2010, Tinta china sobre pared, instalación en la South London Gallery


Mis ancestros vivían en una zona dura de montaña. Eran payeses, luego fueron transportistas, criaban y comerciaban con caballos, yeguas, mulos, burros... Una o dos veces al año se acudía a las ferias donde se compraba y se vendía el ganado, en un par de días se resolvían las ganancias o pérdidas del año: se afianzaban negocios, se cerraban pactos... nunca con papel. La palabra bastaba. Una palabra dada sellaba un contrato que debía cumplirse.
En esa sociedad, en ese entorno, de la fiabilidad de la palabra dada dependía el prestigio y las posibilidades de negocio de la familia, es decir: su supervivencia. Perder la confianza en la palabra que dabas era como perder la acreditación para participar en el intercambio económico, o estabas dentro o estabas fuera. Lo dicho había que cumplirlo.

A menudo he pensado que esos orígenes tienen algo que ver con que en la casa de mi infancia las paredes susurrasen con tanta insistencia en el valor de la palabra dada y en la necesidad de mantener los pactos.



Cy Twombly Letter of Resignation (detalle), 1959-67


Luego, claro, una crece y aprende a base de tortazos que en cada casa se aprenden cosas distintas, que hay compromisos muy volátiles y responsabilidades de conveniencia, que hay para quien lo que vale es lo que le va bien en cada momento, que hay personas en quienes se puede confiar y personas en quien no. 
Tarde se aprende lo sencillo, dice el refrán,


Afortunadamente, también, a medida que una sigue creciendo comprende que se puede elegir de qué lado estar.
Y yo decidí que prefiero vivir cumpliendo mis compromisos y confiando en que hay con quien se puede contar: me siento mejor así.

De los otros... procuro alejarme, simplemente.


27/10/10

parole, parole


 Lo que se nombra adquiere fuerza; lo que no se nombra deja de existir. 

Czeslaw Milosz 





¿Si? ¿a veces, siempre?
Estoy dándole vueltas, no lo tengo yo muy claro...




13/8/10

Me gustan los señores


Algunas señoras que, por uno u otro motivo, se saben mi email, a veces, algunas veces, me envían poverpuás con tios-buenos-que-te-cagas.
Incluso no tan poverpuás... algunos son bastante explícitos o porno-guarros directamente.

A ellas les gusta, porque insisten.
Y eso que yo jamás respondo ni doy las gracias ni envío nada semejante.


No les critico el gusto... en estos temas del ponerse, cada uno se pone con lo que puede y cada cual tiene sus fantasmas y su mundo erótico personal, intransferible, no pocas veces un tanto excéntrico.

A mí me da la impresión de que, mayormente, esas presentaciones y calendarios con tíos-cachas son productos hechos por y para el consumo gay.
Personalmente me da un poco de repelús esa estética con tanta pose, tanto pompier con el culo en pompa y tanta perfección física.

Puestas a fantasear... anda que me iba a sentir yo relajada y a gustito con mi michelín al lado de uno de esos manojos de músculos tensos y abdominales perfectamente dibujados... ¿le resulta erótico eso a alguien?, quiero decir ¿a alguien le resulta excitante el complejo de inferioridad?.


La verdad, la verdad, que monos sí son...



Son hermosos, por supuesto, esos chiquillos de veintipocos, treintaynada, todos músculo y esplendor... pero... es que tengo un hijo de casi 18 años.
Es guapísimo y está como un queso, da gloria verlo en pelota por el pasillo. Y es mi hijo.

De eso va la cosa. Una cosa muy primaria y elemental. Llámenlo tabú, un tabú muy básico y universal: esos bomberos de los calendarios están demasiado cerca de mi propio hijo, son demasiado jóvenes para erotizarme.

Me he hecho mayor.



Veo al chavalín con el hacha y pienso: ay, criaturita, a ver si se va a hacer daño....
Bomberos de Tenerife. Calendario 2010


De modo que ...resulta que cuando me envían el calendario de los bomberos de Québec, al único que puedo mirar con buenos ojos, en el que puedo recrear la mirada y la fantasía con agradable turbación es al jefe, un majete cincuentón.

Y menos mal que, además, (como a Tona), lo que de verdad siempre me ha puesto como una moto son los señores brillantes...

!Que vivan los señores!

19/4/10

castillos de ceniza

Nube de ceniza sobre Islandia,17 abril 2010. (REUTERS/Ingolfur Juliusson)
La foto está publicada en The Big Picture, donde pueden ver una recopilación magnífica del volcán y sus cenizas.



Por una pequeña grieta en la corteza se escapan unos borboteos volcánicos y ...se paraliza el tráfico aéreo en Europa: caos, pérdidas millonarias. A ver donde se deciden a caer las cenizas y la lluvia ácida.

Me pregunto qué puede ocurrirnos si a este volcán de nombre humanamente impronunciable le da por erupcionar en serio en lugar de eructar un poco... o si le contagia los estornudos a su vecino Katla, de nombre más amable pero al parecer potencialmente más peligroso.

Qué chulos somos los humanos, sintiéndonos amparados en nuestra civilización, nuestros sistemas, inventos, previsiones, balances, infraestructuras y maquinarias... y ¡qué frágiles!.

25/3/10

la feina ben feta no té fronteres

Ese era el ocurrente eslógan de una campaña de la Generalitat hace unos años.

Pero lo cierto es que en nuestra vida nos tropezamos continuamente con un montón de chapuzas, que no le ponen el más mínimo interés, que piensan mal y trabajan peor. Cualquier día odilas escribe un post sobre ello, tiene un viacrucis particular con el gremio de fontaneros.

Cuando bajo al mercado, compro la carne en Tino. No sólo porque es buenísima (mis hijos diferencian perfectamente sus filetes de los "otros" que les cuelo de vez en cuando) sino porque se me pasa rápido el tiempo de espera en su mostrador.
Da gusto verlos trabajar.
Tino toca la carne como si acariciara a su mujer: con amor.
Dignifica su oficio, lo llena de sentido. Me gusta verlo trabajar, resulta agradable, reconfortante.
Es fascinante mirar a un artesano que conoce bien su oficio y lo ejecuta con total presencia y cariño.


Hoy regresaba de tomar un café pensando que tenía que enviar una queja al ayuntamiento, porque en ese trozo de Passeig de Gracia que frecuento faltan un montón de baldosas, y resulta peligroso (lo he hecho al llegar al despacho).

Hoy me he fijado en una "reparación" que ya lleva un tiempo ahí:


Esas baldosas deben saltar fácilmente (o las arrancan los turistas para llevarse un recuerdo, todo podría ser) y se ve que ya hace unos meses enviaron a un currante a rellenar el hueco de tres baldosas perdidas con un poco de cemento. No se nos vaya a tropezar un americano, que nos pone un pleito.


Pero el currantillo de turno, en lugar de echar el cemento, alisar un poco para tapar el agujero y yastá...


... se demoró en dibujarles la forma y se arrancó con un decorado floral, su libre interpretación del diseño de Gaudí.

No me digan que no es conmovedor.




ADDENDA
(para los descreídos de la utilidad de la participación ciudadana)

Dos semanas después de mi queja via web, unos operarios arreglaron todos los desperfectos del pavimento. Olé per l'Ajuntament de Barcelona!

2/11/09

que no te coman el alma las polillas

Estoy reconociendo que tal vez la elección de cabecera para este blog y de uno de mis ojos como imagen de guerra en mis navegaciones por internet no sea tan casual como pensaba.

Ir dejando aquí mis cavilaciones para que las lean otros es un ejercicio enriquecedor, que trae información de vuelta, en ocasiones muy valiosa.

Resulta que miro. Que miro, y veo cosas, y me pongo a pensar. Y a veces lo cuento. Ahora aquí.

Tuve un novio, buena gente, un hombre cabal, que cuando le soltaba una de estas elucubraciones mías me decía que conmigo se sentía como en una peli de Woody Allen...




El sábado me fui al mercado. Hay que abastecer el hogar y alimentar adecuadamente a la prole, que están los dos en pleno boom de crecimiento y apetito voraz.

Me detuve en un bar del barrio a tomar un café. Un bar bastante cutre, todo hay que decirlo.
Conozco a varios de los parroquianos que compartían barra conmigo, algunos de ellos estaban de buena mañana frente a un vaso de vino, o a un carajillo, o directamente con una copa de coñac o de chinchón.

Me sorprendió el evidente estado alcohólico y degradado de uno de ellos, a quien suelo comprar en su parada. Lo vi con la mirada opaca, profundamente perdido, insatisfecho. Y es alguien aparentemente vivaz, suele estar muy dicharachero.

Salí camino del mercado con el run run en la cabeza.




Y mientras esperaba el turno en la frutería, en la pescadería o en la carnicería, iba pensando que uno puede aguantar todo un montaje vital a base de expectativas o de fingimientos, sí, pero sólo mientras se es joven. Sostener la falsedad es agotador.

Porque a medida que uno se acerca a la vejez, la vida se vuelve inclemente e implacable y nos deja desnudos y a la intemperie, solos con nuestra realidad. La que sea, la que para bien o para mal nos hayamos construído por dentro, lo que somos, lo que podríamos salvar en un naufragio... lo que se queda con cada cual cuando nadie le ve.

Ay del que se ha traicionado a sí mismo, ay del que no osó hacer lo que de verdad deseaba, ay del que no dijo lo que sabía que tenía que decir, del que claudicó sin pelear, del que se dejó llevar por miedo, cansancio o costumbre desoyendo su convicción profunda de que no, que por ahí no era...




Es triste salir del armario a los 50, pero peor es quedarse dentro de él hasta que es demasiado tarde, se te han comido el alma las polillas y no tienes en las manos más que arrepentimientos e insatisfacciones.

Y no me refiero a un salir del armario en un sentido de opción sexual, sino de opciones vitales, de valentía para ser honesto con como uno es, con sus propias y muy personales miserias y sus excelencias, con sus apetencias y sus fobias. A atreverse a acercarse a la gente que te hace vibrar y alejarse de los que empañan cualquier luz, a decir que no cuando sabes que es que no, a perseguir lo que deseas... a intentarlo, por lo menos.

Es corta la vida, y uno acaba por arrepentirse no de sus errores o de sus fracasos sino de lo que no se atrevió, de lo que no hizo.


Yo, para darme ánimos cuando flaqueo o me pongo miedica o acomodaticia (que es muy a menudo), procuro recordar una frase de mi cuñado, que me hace reír con ella cuando se pierde conduciendo y nos mete por lugares impredecibles: De los cobardes nada se ha escrito!



Las ilustraciones son de Ang Icaboh. Si les gustan hay más en su delicioso blog Objet-Fantôme

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