Mostrando entradas con la etiqueta mujer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mujer. Mostrar todas las entradas

15/11/16

rodar, reír, Szerelempatak

Algo en facebook me ha llamado tanto la atención que he tenido que detenerme.
Me encanta cuando eso ocurre, cuando algo me hace preguntarme Pero, pero, pero... ¿esto qué es?



Era un gif de esos graciosos, indocumentados que dan vueltas por las redes, que nadie se molesta en saber de dónde han salido ni quien los rodó, ni quien se tomó la molestia de robarlos y convertirlos en objeto de consumo rápido y anonimizado. Ahí está, en poder de FB, ni siquiera he conseguido extraer el fragmento o encontrar quien hizo el gif.

Pero... es que no era gracioso, era delicioso.

Me ha conmovido.

Tanto, que necesitaba saber qué era.

Me ha costado un buen rato (y soy buena buscando cosas en la interné) pero al final he llegado al origen. Se trata de Una Película (así con mayúsculas en las dos):

Szerelempatak (Hungria, 2013) , y su directora es Ágnes Sós

Está disponible enterita en youtubeNo la he encontrado con subtítulos (Aunque no los necesita para comunicar).

Aquí les dejo una muestra de los últimos 5 minutos de la peli.
Para entender de qué hablo y cual es la escena que me ha capturado, está al final (para los apresurados, minuto 3:30 en adelante)

Miren a estas mujeres. Mujeres viejas, campesinas.
Mujeres mayores pero con la niña que fueron ahí mismo, a flor de piel.

Oigan cómo ríen, mírenlas disfrutar del placer de estar vivas en una tarde de verano. Sin más.




En apenas unos segundos he recuperado una sensación de infancia, el dejarme caer rodando por un prado, el mareo, la desorientación, las risas, el olor de la hierba...

La pura alegría.

Ya tengo edad de volver  a hacerlo.






29/5/14

los hombres


Rayo de sol en el museo de Olimpia. Foto: J. Gallimó

Maya Angelou
LOS HOMBRES

Cuando era joven, solía mirar
Detrás de las cortinas
A los hombres que iban y venían por la calle. Hombres viejos, borrachos.
Hombres jóvenes, más ácidos que la mostaza.
Los veía. Los hombres siempre
Están yendo a alguna parte.
Ellos sabían que estaba ahí. Con quince
Años, y famélica.
Se paraban bajo mi ventana
Con los hombros en alto como los
Pechos de una adolescente,
Y la cola del traje palmeándoles
Las nalgas,
Los hombres.

Un día te toman con delicadeza
entre sus manos, como si
Fueras el último huevo crudo de la tierra. Después
Aprietan. Un poquito no más. El
Primer estrujón es agradable. Un abrazo rápido.
Suaves hasta tu indefensión. Un poquito
Más. Y empieza a doler.  Te arrancan una
Sonrisa que patina en el miedo. Cuando
Se acaba el aire,
El cerebro te explota, estalla breve y ferozmente
Como la cabeza de un fósforo. Hecho trizas.
Es tu jugo
El que baja por sus piernas. Manchándoles los zapatos.
Mientras la tierra vuelve a enderezarse,
Y el gusto trata de retornar a la lengua,
Tu cuerpo ya se cerró. Para siempre.
No existen llaves.

Despues la ventana se cierra toda sobre
Tu mente. Ahí, detrás
Del oscilar de las cortinas, caminan los hombres.
Sabiendo algo.
Yendo a alguna parte.
Pero esta vez, nada más voy a
Pararme y mirar.

A lo mejor.




In memoriam Maya Angelou, que murió ayer a los 86 años

29/4/14

Sería feliz si yo supiera cómo

Descubriendo a Rosario Castellanos gracias a Javier Rodríguez Marcos



Rosario Castellanos:
AUTORRETRATO

Yo soy una señora: tratamiento
arduo de conseguir, en mi caso, y más útil
para alternar con los demás que un título
extendido a mi nombre en cualquier academia.

Así, pues, luzco mi trofeo y repito:
yo soy una señora. Gorda o flaca
según las posiciones de los astros,
los ciclos glandulares
y otros fenómenos que no comprendo.

Rubia, si elijo una peluca rubia.
O morena, según la alternativa.
(En realidad, mi pelo encanece, encanece.)

Soy más o menos fea. Eso depende mucho
de la mano que aplica el maquillaje.
Mi apariencia ha cambiado a lo largo del tiempo
-aunque no tanto como dice Weininger
que cambia la apariencia del genio-. Soy mediocre.
Lo cual, por una parte, me exime de enemigos
y, por la otra, me da la devoción
de algún admirador y la amistad
de esos hombres que hablan por teléfono
y envían largas cartas de felicitación.
Que beben lentamente whisky sobre las rocas
y charlan de política y de literatura.

Amigas… hmmm… a veces, raras veces
y en muy pequeñas dosis.
En general, rehuyo los espejos.
Me dirían lo de siempre: que me visto muy mal
y que hago el ridículo
cuando pretendo coquetear con alguien.

Soy madre de Gabriel: ya usted sabe, ese niño
que un día se erigirá en juez inapelable
y que acaso, además, ejerza de verdugo.
Mientras tanto lo amo.

Escribo. Este poema. Y otros. Y otros.
Hablo desde una cátedra.
Colaboro en revistas de mi especialidad
y un día a la semana publico en un periódico.

Vivo enfrente del Bosque. Pero casi
nunca vuelvo los ojos para mirarlo. Y nunca
atravieso la calle que me separa de él
y paseo y respiro y acaricio
la corteza rugosa de los árboles.

Sé que es obligatorio escuchar música
pero la eludo con frecuencia. Sé
que es bueno ver pintura
pero no voy jamás a las exposiciones
ni al estreno teatral ni al cine-club.

Prefiero estar aquí, como ahora, leyendo
y, si apago la luz, pensando un rato
en musarañas y otros menesteres.

Sufro más bien por hábito, por herencia, por no
diferenciarme más de mis congéneres
que por causas concretas.

Sería feliz si yo supiera cómo.
Es decir, si me hubieran enseñado los gestos,
los parlamentos, las decoraciones.

En cambio me enseñaron a llorar. Pero el llanto
es en mí un mecanismo descompuesto
y no lloro en la cámara mortuoria
ni en la ocasión sublime ni frente a la catástrofe.

Lloro cuando se quema el arroz o cuando pierdo
el último recibo del impuesto predial.

25/10/13

tabula rasa tabula rasa tabula rasa

Creo que la imagen está tomada en Budapest, pero no tengo referencias



"No hay nada tan alentador como como saber que en alguna parte, una mujer que te gusta está pensando en ti y sólo en ti. Pero no hay nada tan hiriente como que ninguna mujer piense en ti. O peor todavía, que una mujer haya dejado de pensar en ti por culpa de tu estupidez. Es como mirar por la ventanilla de un avión y descubrir que la tierra ha desaparecido. No hay otra soledad que se le pueda comparar”

El periodista deportivo, Richard Ford

(se lo he copiado a Molinos)



Léanlo tal cual o donde pone "mujer" pongan "hombre", según convenga.


ADDENDA: No dejen de leer los comentarios, que es donde siempre está el meollo de la cuestión, y pueden acompañarlo con banda sonora

"enraízame el corazón
y no me pidas perdón
que yo no busco consuelo"



28/7/12

gente tranquila

Me aburren los pintores hiperrealistas que lo único que hacen es copiar con mucho oficio una  foto -la mayoría de las veces mediocre o directamente hortera- a la que, para más  inri, no aportan nada en el proceso de copia. 
Son pacientes artesanos que despliegan grandes exhibiciones de técnica... para lo poco que tienen que decir. 


Personalmente prefiero a los artistas obsesionados por contar algo, aunque su oficio sea escaso y su realización torpe.

El "uso fotos para copiarlas" no es intrínsecamente malo, miren, miren lo que ha hecho Annalisa Pirovano
en su serie "gente tranquila":



gente tranquilla / gente tranquila
óleo, 230x160x2cm, 2009





vicini non fanno rumore / los vecinos no hacen ruído
óleo,  210x160x2cm, 2008





novantesimo minuto / minuto noventa
óleo 150x100x4cm, 2009


Por cierto, en estos días en que nos van a embutir los juegos olímpicos como maíz por el gaznate de oca destinada a quedarse quieta, engordar y producir hígado hipertrofiado con el que preparar foie-gras para disfrute de los ricos, les recuerdo que se puede  #vivirsinteledeporte.
Y salir a la calle. A pasear, a correr con el propio cuerpo, a protestar...

29/4/12

es adjetivo



Foto de Hermann Försterling, en http://bluexeyes.tumblr.com/



Ana María Rodas (Guatemala, 1937)


La gramática miente
/como todo invento masculino/
Femenino no es género   es un adjetivo
que significa inferior  inconsciente  utilizable
accesible  fácil de manejar
desechable   Y sobre todo
violable   Eso primero  antes que cualquier
otra significación preconcebida

(de Cuatro Esquinas del Juego de una Muñeca)



Via Emmagunst



Estos días me cuesta enfocar las conversaciones con mi hija (a punto de cumplir 14 años), cuando intento -sin ponerme tremendista ni traspasarle la idea de un perpetuo peligro- que entienda que, sólo por el hecho de ser mujer, es vulnerable.

Yo creo que ahora que empieza a salir por las tardes con sus amigas y hace uso de sus progresivas parcelas de independencia, debería ser prudente. La veo demasiado ingenua.


Que difícil. Ella se enfada y en su actitud evidencia que opina que soy una pesada y una exagerada.
Por supuesto.

Cada una de nosotras está cumpliendo con su papel y haciendo lo que debe hacer.

Ahí estamos, entrando en ese largo túnel de la adolescencia.




Creative Commons License Los contenidos de este blog están bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0.