Algunas de las películas que enmarcan mi educación sentimental y mi comprensión del mundo y de la vida llegaron sin avisar y de forma casual.
Drácula aterrorizó mi infancia pese a que me prohibieron verla y me colé debajo de la mesa, pero aún ahora me sigue fascinando. Ahora soy una adulta que cuando está estresada y padece insomnio lee cuentos de miedo
Arrebato, la vi durante un fin de semana en la Costa Brava que me tocó dormir en un sofá cama y había tormenta. Estaba desvelada, puse la tele y zás.
Fanny y Alexander fue una elección improvisada en un cine vacío del mes de agosto.
Peggy Sue se casó, iba a reírme sin más, pasar un buen rato... y salí del cine acongojada, pues se convirtió para mí en la perfecta ilustración de la maldición de Casandra, condenada a vaticinar el futuro sin poder remediarlo.
... hay tantas!
También sin saber muy bien qué era lo que iba a ver aparecí en un cine donde proyectaban El Cazador. Era aún muy joven y esa historia de amor, horror, lealtad y desesperanza me impactó profundamente. De algún modo a través de la historia que cuenta El Cazador se cristalizaron mis primeras experiencias y mi comprensión de que los finales infelices también ocurren, oh, sí, que existe la atrocidad, que somos vulnerables y que hay heridas irreparables.
Aún ahora su bellísima banda sonora me acompaña siempre en los (afortunadamente escasos, pero necesarios e higiénicos) momentos en que me permito entregarme a la autocompasión y la tristeza.
La noticia:
Muere Michael Cimino a los 77 años
El cineasta, responsable de 'El cazador', 'Manhattan Sur' o 'La puerta del cielo', solo dirigió siete filmes en su meteórica y truncada carrera
Mostrando entradas con la etiqueta adioses. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta adioses. Mostrar todas las entradas
3/7/16
29/6/16
8 anys sense Edu
Hoy hace 8 años que mi familia perdió a Edu y el mundo perdió al hombre bueno que empezaba a ser...
Empezaba a ser un hombre, tenía 28 años.
Bueno lo fue siempre.
Mantenía aún intacta su sonrisa de cara de pan en ese cuerpazo de casi dos metros que siempre encontraba su sitio para caminar al lado de los demás. Edu era de esas personas que no deberían irse nunca.
Murió haciendo lo que más le gustaba: cabalgar montañas.
Le recuerdo hoy y esta es mi banda sonora.
14/10/15
Refugio
Alguien, un niño, una niña, sin tele, sin sofá, sin casa... caminó muchos kilómetros con estos zapatos
![]() |
| Shannon Jensen: A Long Walk |
Cuando unas imágenes lo dicen todo.
Son sólo zapatos. Zapatos gastados. Desparejados, rotos, improvisados, recosidos.
Zapatos cansados como los pies que los han arrastrado durante kilómetros buscando refugio. Refugio de la sed, del hambre, de la guerra, de la pobreza.
Buscar refugio es querer vivir. Escoger lo malo huyendo de lo peor.
Escapar para poder vivir. Sólo eso.
Zapatos cansados como los pies que los han arrastrado durante kilómetros buscando refugio. Refugio de la sed, del hambre, de la guerra, de la pobreza.
Buscar refugio es querer vivir. Escoger lo malo huyendo de lo peor.
Escapar para poder vivir. Sólo eso.
Estos zapatos han caminado en Sudán.
Pero podrían ser los de Siria.
Refugiados podemos ser todos, cualquiera de nosotros, en un momento dado.
El gran trabajo y proyecto fotográfico "A long walk" es de Shannon Jensen y puede verse un video aquí: https://www.opensocietyfoundations.org/videos/long-walk-documenting-refugees-south-sudan
29/6/15
29/6/14
15/11/13
Muerte por asfalto
Siempre he pensado que entre las formas tristes de morir, una de las más sórdidas es morir en un accidente de carretera, suelen ser lugares tan y tan feos... que me parece que tener que asociar la pérdida de alguien querido con un lugar así aún la hace más desgarradora.
Será por ello que me estremecen esos ramos atados con cinta en un poste, en una valla… recuerdo del lugar preciso donde alguien perdió a alguien que amaba.
Buscando imágenes sobre el tema he encontrado a Andy Barter:
Uno de sus proyectos se centra, precisamente en estas flores en las carreteras, en las vallas de los caminos, en las farolas o los semáforos de las ciudades.
En cuanto he visto la primera foto he sabido que sólo la podía haber disparado alguien a quien le conmueven como a mi esas manifestaciones en forma de ramo.
Dice el fotógrafo:
Será por ello que me estremecen esos ramos atados con cinta en un poste, en una valla… recuerdo del lugar preciso donde alguien perdió a alguien que amaba.
| Foto de 20x25 |
Buscando imágenes sobre el tema he encontrado a Andy Barter:
Uno de sus proyectos se centra, precisamente en estas flores en las carreteras, en las vallas de los caminos, en las farolas o los semáforos de las ciudades.
En cuanto he visto la primera foto he sabido que sólo la podía haber disparado alguien a quien le conmueven como a mi esas manifestaciones en forma de ramo.
Dice el fotógrafo:
“Vi las flores muertas y agonizantes como objetos de belleza, ya que representan el amor y la pérdida de un ser querido”
“Quería iluminarlas y fotografiarlas de una manera sensible, como si la luz descendiese directamente del cielo. No toqué ni moví nada de estos santuarios sagrados y aun así me sentía como si estuviera invadiendo la pesadilla de otra persona”.
Ya saben: cuidado en la carretera
6/9/13
de un verano obstinado en perpetuarse
Ángel González
(Oviedo, 6 de septiembre de 1925 – Madrid, 12 de enero de 2008)
EL OTOÑO SE ACERCA
El otoño se acerca con muy poco ruido:
apagadas cigarras, unos grillos apenas,
defienden el reducto
de un verano obstinado en perpetuarse,
cuya suntuosa cola aún brilla hacia el oeste.
Se diría que aquí no pasa nada,
pero un silencio súbito ilumina el prodigio:
ha pasado
un ángel
que se llamaba luz, o fuego, o vida.
Y lo perdimos para siempre.
de Otoños y otras luces (2001)
(Oviedo, 6 de septiembre de 1925 – Madrid, 12 de enero de 2008)
| 'Marcher en codes le jour ...' de Jeem |
EL OTOÑO SE ACERCA
El otoño se acerca con muy poco ruido:
apagadas cigarras, unos grillos apenas,
defienden el reducto
de un verano obstinado en perpetuarse,
cuya suntuosa cola aún brilla hacia el oeste.
Se diría que aquí no pasa nada,
pero un silencio súbito ilumina el prodigio:
ha pasado
un ángel
que se llamaba luz, o fuego, o vida.
Y lo perdimos para siempre.
de Otoños y otras luces (2001)
29/6/13
6/9/12
Los que mueren son tan importantes como los que sobreviven
Horacio Vázquez-Rial, escribía a sus amigos en facebook el dia 31/07/2011
Queridos amigos:
Como comprenderéis, es imposible responder a casi un centenar de mensajes de apoyo y cariño. Con algunos de vosotros me encontraré, a más tardar, en setiembre. A otros me gustaría poder abrazarlos, pero están lejos. Los hay que no están en FB y me han escrito correos privados al enterarse por mis hijas.
Agradezco también los mensajes de quienes, sin conocernos, me quieren hacer partícipe de su experiencia positiva respecto del cáncer y me dicen que luche contra el mal. Los agradezco, pero no los comparto. Esto no es una batalla ni una guerra, y mucho menos algo que yo pueda resolver por mí mismo. La depresión, que me atacó durante años y años, está en el origen de mi enfermedad: quiero con esto decir que el proceso por el que se llega a ella es individual. Pero no se sale individualmente: uno depende del saber acumulado por los hombres a lo largo de siglos de experiencia, un saber colectivo que se incrementa día a día en hospitales, universidades y laboratorios, y que cada día tiene éxito o fracasa en cada persona afectada.
Por otra parte, si acepto la idea de que esto es una pelea, debo pensar en consecuencia que quienes han muerto de la enfermedad no han querido vivir o son unos torpes que no han sabido salir de ello.
Los que mueren son tan importantes como los que sobreviven, porque es por ellos que la acumulación de saber y experiencia no cesa. Es el fracaso lo que hace avanzar la ciencia.
Haré lo que el médico me indique. Y controlaré en la medida de lo posible mi propio proceso para no pasar miserias. Y tendré todo preparado para que mi muerte no sea espantosa.
Un abrazo
Espero que al final la muerte te haya tratado con la misma cortesía que tú tanto has prodigado a lo largo de la vida. Te echaremos de menos Horacio, gracias por todo, nos quedan tus libros y el recuerdo de ese saber estar tuyo, tan elegante y gentil.
4/5/12
La presencia de la ausencia
Siempre me han fascinado esas paredes medianeras que de repente quedan a la vista, cuando se derriba un edificio. Dan testimonio de su desaparición esos interiores que permanecen tercamente adheridos a su edificio compañero.
A veces se percibe una escalera, los distintos colores de las habitaciones, los papeles pintados, el rastro de que allí hubo un cuadro o un mueble durante años, el hollín de las chimeneas... lo privado hecho público.
Y hoy me han encantado las fotos de Marcus Buck.
Me parece que Marcus habla en esta serie menos del rastro de unos interiores inesperadamente aflorados al espacio público que de una ausencia: la de todo el edificio que ya no está.
Estas fotos me han sobrecogido como metáfora de tantas cosas que ya no están pero que no acaban de desaparecer y que nos dejan cicatrices.
Ay, las cicatrices, son la presencia misma de la ausencia.
9/11/11
Es noviembre, llega la oscuridad
Hace seis años ya que perdimos a Jordi Mesalles.
Y en cada aniversario volvería a decir lo mismo: que aún sigo viéndolo por la calle, que lo echo de menos siempre.
Llegó noviembre. Jordi seguirá un invierno más jugando al escondite con nosotros, con su largo abrigo negro y su melena de indio, lo veremos doblar una esquina o creeremos oir su carcajada en un teatro. Luego llegará el verano y estará en la sombra que se diluye entre las rocas de Binisafúller... jugando a aparecer y desaparecer.
El próximo noviembre me encontrará igual de perpleja y volveré a preguntarme: ¿tanto tiempo, ya?.
Jordi Mesalles era una de las personas más inteligentes y lúcidas que he conocido, y también una de las más inexplicablemente inoperante con las cosas cotidianas, torpe en los asuntos domésticos hasta la desesperación, suya y de quienes tenía alrededor.
Tan listo y tan patoso.
Vertiginoso.
Hay cientos de anécdotas en uno u otro sentido. Muchísimas, un exceso. Como era casi todo en él: a lo grande.
Meses y meses después de su muerte Mariona aún encontraba encendedores y paquetes de kleenex en lugares insólitos, los perdía por todas partes.
Una vez lo habías oído reír ya no se podía olvidarlo: esa carcajada era el rayo y el trueno, daba miedo y a la vez le reconciliaba a uno con su animal cachorro del alma.
Jordi sabía mucho, lo había leído todo y lo recordaba todo, pero escribir un número en la agenda del móvil le parecía una misión imposible. Recuerdo su expresión de impotencia ante el aparato infernal.
En una ocasión para leer por la noche fue capaz de arrastrar una cama hasta la luz... en lugar de mover la ligera lámpara hasta la cama...
:)
Muchos le recordaremos con especial afecto porque nos regaló su mejor mirada sobre nosotros y nos descubrió tesoros que ni sospechábamos poseer. Sabía mirar y escuchar abiertamente, con curiosidad auténtica e interés; era un hombre brillante que no temía al brillo de los demás. No le incomodaba, al contrario: lo buscaba, sabía como encontrarlo dentro de cada cual y como hacerlo aflorar.
Creo que le gustaba ayudar a los otros a brillar con luz propia. En eso era muy generoso. Grande también.
Una virtud que se echa de menos en estos tiempos oscuros.
Podría redactar una larga lista, pero sé que lo quería como quiero a quienes amo desde debajo del esternón y desde el primer momento: porque sí.
Nos gustan las listas, pero en el fondo casi nunca sabemos qué hace que alguien nos quiera, casi nunca sabemos por qué queremos a alguien.
Sólo ocurre.
Y en cada aniversario volvería a decir lo mismo: que aún sigo viéndolo por la calle, que lo echo de menos siempre.
Llegó noviembre. Jordi seguirá un invierno más jugando al escondite con nosotros, con su largo abrigo negro y su melena de indio, lo veremos doblar una esquina o creeremos oir su carcajada en un teatro. Luego llegará el verano y estará en la sombra que se diluye entre las rocas de Binisafúller... jugando a aparecer y desaparecer.
El próximo noviembre me encontrará igual de perpleja y volveré a preguntarme: ¿tanto tiempo, ya?.
| http://cristania.tumblr.com/post/10893921377 |
Jordi Mesalles era una de las personas más inteligentes y lúcidas que he conocido, y también una de las más inexplicablemente inoperante con las cosas cotidianas, torpe en los asuntos domésticos hasta la desesperación, suya y de quienes tenía alrededor.
Tan listo y tan patoso.
Vertiginoso.
Hay cientos de anécdotas en uno u otro sentido. Muchísimas, un exceso. Como era casi todo en él: a lo grande.
Meses y meses después de su muerte Mariona aún encontraba encendedores y paquetes de kleenex en lugares insólitos, los perdía por todas partes.
Una vez lo habías oído reír ya no se podía olvidarlo: esa carcajada era el rayo y el trueno, daba miedo y a la vez le reconciliaba a uno con su animal cachorro del alma.
Jordi sabía mucho, lo había leído todo y lo recordaba todo, pero escribir un número en la agenda del móvil le parecía una misión imposible. Recuerdo su expresión de impotencia ante el aparato infernal.
En una ocasión para leer por la noche fue capaz de arrastrar una cama hasta la luz... en lugar de mover la ligera lámpara hasta la cama...
:)
Muchos le recordaremos con especial afecto porque nos regaló su mejor mirada sobre nosotros y nos descubrió tesoros que ni sospechábamos poseer. Sabía mirar y escuchar abiertamente, con curiosidad auténtica e interés; era un hombre brillante que no temía al brillo de los demás. No le incomodaba, al contrario: lo buscaba, sabía como encontrarlo dentro de cada cual y como hacerlo aflorar.
Creo que le gustaba ayudar a los otros a brillar con luz propia. En eso era muy generoso. Grande también.
Una virtud que se echa de menos en estos tiempos oscuros.
Podría redactar una larga lista, pero sé que lo quería como quiero a quienes amo desde debajo del esternón y desde el primer momento: porque sí.
Nos gustan las listas, pero en el fondo casi nunca sabemos qué hace que alguien nos quiera, casi nunca sabemos por qué queremos a alguien.
Sólo ocurre.
6/9/11
conjetura de IKEA
Bernhard Blume and Anna Blume, Kitchen Frenzy, 1986. Imagen: moma.org
Conjetura de IKEA o del conocimiento inútil
Sabrás cómo deberías haberlo hecho cuando, tras haberte equivocado repetidamente, hayas terminado y sólo cuando ese conocimiento ya sea completamente inútil.
(Conjetura desarrollada por mí misma y aplicable tanto al montaje de muebles suecos como a las relaciones amorosas, prácticamente ya es un Teorema)
26/4/11
se nos murió Gonzalo Rojas
Gonzalo Rojas
ROBO CON MUTILACIÓN
Autoanálisis único pintado con rayos Láser:
........................................
-Las personas no mueren, quedan encantadas.
17/4/11
9/4/11
Los cuerpos no hallados
EL PAÍS, 02/04/2011
"La búsqueda no incluye el área a menos de 30 kilómetros de la central de Fukushima, donde se cree que hay alrededor de 1.000 cadáveres, debido al alto nivel de radiación existente en esa zona. Además, se estima que los cuerpos han absorbido demasiada radiactividad para ser recuperados o incluso para ser incinerados, como es costumbre en Japón. Muchos de los cadáveres no aparecerán nunca porque habrán quedado sepultados bajo toneladas de lodo y tierra o habrán desaparecido en el mar. En el terremoto y el tsunami del océano Índico, que arrasó una docena de países -principalmente Indonesia- en diciembre de 2004, murieron 230.000 personas, pero nunca fueron encontrados los cuerpos de más de 45.000."
"La búsqueda no incluye el área a menos de 30 kilómetros de la central de Fukushima, donde se cree que hay alrededor de 1.000 cadáveres, debido al alto nivel de radiación existente en esa zona. Además, se estima que los cuerpos han absorbido demasiada radiactividad para ser recuperados o incluso para ser incinerados, como es costumbre en Japón. Muchos de los cadáveres no aparecerán nunca porque habrán quedado sepultados bajo toneladas de lodo y tierra o habrán desaparecido en el mar. En el terremoto y el tsunami del océano Índico, que arrasó una docena de países -principalmente Indonesia- en diciembre de 2004, murieron 230.000 personas, pero nunca fueron encontrados los cuerpos de más de 45.000."
Tanah Lot, foto de Sally Gall, 1997
Empecé a escribir este post a partir de ese retal de noticia en El País y de la foto de la ola de Sally Gall .
Empecé a escribir sobre los cuerpos no hallados, sobre nuestra necesidad de recuperarlos y de despedirnos, sobre los desaparecidos, sobre tener un lugar donde pensar y llorar a nuestros muertos, sobre los padres de Marta del Castillo...
Y anteayer cuando entré para dar una última lectura antes de publicar (cosa que no suelo hacer, escribo y publico sin darme tiempo al arrepentimiento)... anteayer, digo, no sé qué hice, que se borró todo.
Desapareció.
Un post desaparecido y no recuperado. Como ellos, como tantos.
Quede pues así.
| Sally Gall: Blossom 11, 2006 |
5/2/11
El último tango de Maria
Me dió pena conocer la noticia de la muerte de María Schneider.
ADDENDA: Añado la imprescindible banda sonora (Gracias, Ignacio)
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)















