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4/4/14

mientras las cosas

Alberto Durero, dibujo de ala, 1524

Tu cuerpo está a mi lado 
fácil, dulce, callado. 
Tu cabeza en mi pecho se arrepiente 
con los ojos cerrados 
y yo te miro y fumo 
y acaricio tu pelo enamorado. 
Esta mortal ternura con que callo 
te está abrazando a ti mientras yo tengo 
inmóviles mis brazos. 
Miro mi cuerpo, el muslo 
en que descansa tu cansancio, 
tu blando seno oculto y apretado 
y el bajo y suave respirar de tu vientre 
sin mis labios. 
Te digo a media voz 
cosas que invento a cada rato 
y me pongo de veras triste y solo 
y te beso como si fueras tu retrato. 
Tú, sin hablar, me miras 
y te aprietas a mí y haces tu llanto 
sin lágrimas, sin ojos, sin espanto. 
Y yo vuelvo a fumar, mientras las cosas 
se ponen a escuchar lo que no hablamos.


Jaime Sabines

16/1/14

y ya ves

Anita Ekberg, Marcello Mastroianni & Fellini in Fontana di Trevi, Roma.


BAEZA


Pensé que la juventud no volvería,
pero he sido joven de nuevo.
Y no quiero decir que tenga edad
como para ir cayendo en la tragedia.
Pero hay una juventud de la sorpresa,
una juventud en el milagro,
en el vivir aquí fuera del tiempo,
que creí que ya me quedaba lejos.
Y ya ves,
y estoy aquí, 
para esto vivo.

Inés María Luna (Morón de la Frontera, España)

Via EMMA GUNST

28/9/13

a pájaros


Carlos Marzal
Charles Paul Landon: Icarus and Daedalus, 1799

A PÁJAROS

A Luis Landero

VAMOS a volar pájaros,

salgamos de una vez.

Hay demasiado adentro en este día,

y adentro es fealdad,

adentro es húmedo.

Vayámonos a azules, a intemperies,

cúmulos de algodón,

las musarañas

de estarnos en las nubes,

por sus cerros.

Doctoremos la vista en lo que corre.

Marchémonos a nidos,

nos espera

nuestra felicidad, arborescente.

Basta con arrullarla entre las manos,

y sentirla latir

-es una alondra-,

para que exulte, viva,

y que exultemos.

Vayámonos a piedras,

a ese lago que aguarda pensativo,

y quebremos sin más

sus turbias aguas lúgubres.

Delincamos,

contra toda esa luz que nos delata,

ahora que nos queremos sigilosos.

Descamisemos

a nuestro más vestido;

descorbatémoslo de tanto nudo

como lo tiene ahogado, con el aire

que todo lo enrarece, en la garganta.

Que aprenda a respirar en lo que fluye.

Cierra ese libro abstracto,

y sal a comprender lo que has leído.

Pongámonos a carne pasajera,

vámonos a mirones.

¿Quién sabe qué sentido es el del verde

con que nos quiere verdes el deseo?

A ver qué levantamos,

con un poco de suerte, hasta la boca,

con un poco de arrojo, hasta la muerte.

¿Estamos a gozar,

o estamos secos

de toda sequedad, sin una gota?

¿Estamos a vivir

o es que no estamos?



de ÁNIMA MÍA
Tusquets, 2009.

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