Todas las imágenes son fotos de Rosamond Purcell en Dados: engaño, destino y mala suerte |
Ricky Jay es mago y actor, muy conocido como prestidigitador por el público norteamericano, y un erudito en materia de ilusionismo.
Cuando escribió el último de sus cuatro libros, Dice: Deception, Fate & Rotten Luck (Dados: engaño, destino y mala suerte), lo ilustró con fotos que Rosamond Purcell hizo de su colección personal de miles de dados, algunos muy antiguos y otros con una peculiar historia de deterioro:
Durante el s. XIX y XX se utilizaba el nitrato de celulosa para hacer los dados, un material aparentemente estable... hasta que colapsa. Aguanta durante décadas pero de repente empieza a liberar ácido nítrico y los dados se desmoronan, se deshacen desde dentro, produciendo esta serie de imágenes fantásticas.
Y podría dejarlo aquí, pero hoy, en honor a cumclavis, siempre magnífico y didáctico en sus posts y comentarista habitual de esta casa -que el señor acreciente sus rebaños y le dé una larga y próspera vida-, seré un poco más clara en cuanto al porqué de estas imágenes y al hilo de pensamiento que me ha provocado descubrirlas ;-)
Algunos materiales envejecen bien o incluso mejoran con el trascurso de los años... son materiales probados y nobles (seguimos teniendo dados antiquísimos de hueso, piedra o mármol en los museos, seguimos gozando de violines fabricados con buenas maderas hace muchos siglos, de esculturas embellecidas por la pátina del tiempo...) pero otros materiales son inestables o frágiles, sirven sólo para usar y tirar, o son tóxicos y ácidos por dentro y es inevitable que acaben descomponiendo todo a su alrededor.
Hay que estar atentos a la materia con la que fabricamos nuestra suerte y nuestros sueños.
vi las fotos en el tumblr de workman
Pues yo conozco algún organismo, de apariencia humana, que a medida que envejece libera más y más ácidos corrosivos, pero a diferencia de los dados de esas maravillosas fotos lo hace exclusivamente hacia fuera, dañando todo cuanto halla a su alrededor...
ResponderEliminarLástima que no todas las corrosiones sean internas!
Jajaja! es lo que tiene.
EliminarPor eso hay que estar atento al PH interior, y si la vida te amarga... intervenir para reequilibrar la acidez, antes de que el proceso sea irreversible ;-)
Yo también conozco elementos de esos y, como del ácido nítrico, lo mejor es mantenerse fuera de su alcance.
Confirmado: hay algo de vida por aquí fuera. :)
ResponderEliminarSi hay que desintegrarse que sea con personalidad! Aquí cada dado ha evolucionado de forma única, casi digna diría yo.
Es verdad que los sueños hay que construirlos con buenos materiales, que luego la suerte dispare sus dados sean del material que sean.
Un abrazo.
Las imágenes me cautivaron porque me parecieron muy bellas... luego ya las relacioné con algunas cavilaciones propias que me tienen rumiendo estos días.
EliminarNo dejemos de soñar
:)
Gracias por la visita!
Rumiando, me tienen rumiAndo.
EliminarMuy consecuentes dados... El acto final de un generador de azar como éste... no podría ser otro que descomponerse a capricho de la natruraleza a la que vuelve.
ResponderEliminarPues sí, un final adecuado y adecuadamente dramático para unos dados.
Eliminar¿Veis? No sólo hay vida ahí fuera, sino que hay vida inteligente. Lo más.
Muchas gracias por venir y comentar, Ricardo.
Y no es así, la suerte? Inestable y frágil?
ResponderEliminarY no son así, algunos sueños?
Y es que quizá esa sea la manera en la que debamos construir los nuevos ... Fascinadas por la belleza que generan los que se desvanecen, mientras lo hacen.
Cuidaré mi materia, no obstante ;)
Sueños como pompas de jabón para brillar sólo un instante en el aire... y sueños sobre los que construir una vida.
EliminarTodos son necesarios... pero es peligroso confundirlos
Gracias Judith! Contigo aprendo que sólo envejeciendo bien se mantiene uno permanentemente joven, esta es realmente la gran lección que voy destilando de esta casa. Descuida, estaré atento a tu advertencia :-)
ResponderEliminarDicen que mientras aprendes aún no envejeces.... sigamos, pues, con la mente dispuesta y el corazón abierto.
EliminarLos materiales más duros son los más frágiles y quebradizos. Hay que ser flexible, my friend. ;-)