6/8/11

todo es de color

Terrazas con plantación de arroz en Yunnan, China.  Thierry Bornier 


Aprovecho que en agosto estoy sola en casa para pintarla. Tengo un lío tremendo de brochas, cubetas, aguaplast, cartones y plásticos por doquier.

Me cansa, por supuesto, pero me gusta la sensación al acabar.
Pintar la casa es una oportunidad de poner el marcador a cero, de volver a empezar. Como hacer una limpieza profunda, una renovación.

Los últimos años tuve mi habitación de color azafrán. Sí, un color potente y energético, me hizo bien, lo necesité, supongo. La pintura aún estaba en buen estado, pero me apetecía cambiar: ahora la pondré de gris y blanco.

Será que estoy más serena.






4 comentarios:

  1. Bueno, pues a pintar se ha dicho. Ponle algún dibujito de color que te apetezca para romper un poco el frío de esos colores. Perdona que me haya metido, pero me nació del alma decírtelo.

    Un abrazo. He venido desde el blog de Uno de barba que es muy buen blog.

    Andri

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  2. Bienvenida Andri! Gracias por el consejo, tienes razón, es una combinación que puede resultar fría. Pero en este caso va a ir sin dibujitos: el gris que he elegido es bastante cálido y en combinación con el blanco y la madera (vigas, armario muebles) quedará bien. Prefiero poner el color luego con los textiles, la cortina, el cubrecama....
    Ya he acabado con el gris, ahora voy a por el blanco, que es el trozo mayor. Ale... Oppss!

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  3. La vida interpretada en clave de carta Pantone... ¡Bonita idea! ;-)

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  4. esta imagen no puede ser cierta! qué maravilla!!!

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