3/10/10

Miguel Ángel Velasco

Hace mucho que le debía un post a Miguel Ángel Velasco, tengo en la mesa aún hojeado apenas "Ánima de cañón", su último libro... y me entero hoy a través del blog de JL Piquero de que falleció el viernes, en su casa, inesperadamente.
Encontrar esa notícia en el reader así de repente, me ha hecho daño. Demasiado pronto, así no, joder.
Hago míos a los poetas con los que he compartido lecturas intensas y estremecidas. La emoción une, como la oxitocina o el loctite.

Nunca olvidaré cuando lo oí leer en Caixaforum algunos de sus poemas del que más tarde fue "La miel salvaje".
No le conocía de nada... se subió al escenario como si estar ahí arriba fuera lo suyo, como si fuese un actor más que un poeta. Aquel día el tío imponía: con los rizos sueltos, unos pantalones de rayas naranjas, su armilla y ese look suyo entre motero y viejo hippie irredento... recuerdo que pensé ¿pero quien es este excéntrico?.

Me dejó asombrada. Aquel día leyó con una fuerzo que sigo recordando con nitidez. Más que leer recitaba; paseaba la mirada con aplomo sobre los asistentes y parecía mirar a cada uno de los ojos que hipnotizados le seguíamos. !Que buenos poemas leyó y qué dominio de la escena que tenía!
Aquel día le descubrí y me hice su ferviente lectora. Y mira que la poesía metafísica...

Sorprende el poco rastro de él que se puede encontrar en internet. Apenas unos vídeos pésimos y casi ninguna foto.




Sus poemas no eran alegres ni cándidos, y de entre los muchos suyos que me conmueven, hoy elijo este. Felices sueños, poeta.

DIONISIACA

Misterio que así puedas,
sobre mi corazón, arrebujada,
dormir. ¿No oyes las aspas?
Voltean el molino de la sangre.

Fuese un pulmón la música
y comprendiera, amada,
tu olvido manantial.

¿No sigue allí, a flor de agua,
enturbiando el mosaico, confundiendo
tablero, luna, augurios,
el batir? ¿No se filtra
de mi piel a la tuya el sedimento,
la broza que las venas comunican
al caracol del sueño?




Addenda: No se es feliz impunemente, el recuerdo que le presta Rodríguez Marcos y el de José Carlos Llop

1 comentario:

  1. MEMENTO POR MIGUEL ÁNGEL VELASCO

    Y tu voz sonará como la lluvia
    en la casa vacía de los sueños,
    sola como la luna entre los astros,
    triste como el silencio de los muertos,
    será como la brisa entre las flores
    o el lamento de la lira de Orfeo,
    y al preguntar al viento por tu nombre
    nos responderán los cielos desiertos.
    Dejarás en los libros los poemas
    que con ojos anónimos leeremos,
    y a veces una lágrima furtiva
    rodará conmovida y sin quererlo
    por la mejilla azul de la nostalgia
    y mojará alguno de tus versos,
    porque cuando se muere un poeta
    no hay consuelo para el desconsuelo.
    Después nada, los siglos, las edades,
    la vanidad ahogada en los espejos,
    el esplendor efímero del mundo,
    el olvido fatal del universo.
    Pero antes de que llegue el olvido,
    y nos envuelva el velo del misterio,
    que estas palabras sean, Miguel Ángel,
    un oración que reza en tu recuerdo...


    (Santander, 12 de octubre de 2010)

    ANTONIO CASARES

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