25/2/14

algún específico protector

Barcelona Bay, agitada en la noche. 

Farmacia de guardia
No es Valium ni Orfidal,
no me ha entendido.
Se trata de la fe. Sí: de la fe.
Comprendo que es muy tarde
y no son horas
de andar telefoneando a una
farmacia
con tales quintaesencias.
Lo que yo necesito
para entrar confiada en el vientre
del sueño
es algún específico protector de
la fe.
¿Que le ponga un ejemplo más
concreto?
Pues no sé… Necesito
creerme que este saco
cerrado por la boca
y en cuya superficie
se aprecia la joroba
de envoltorios estáticos
puede volver a abrirse alguna vez
a provocar deseos y sorpresas
bajo la luz del sol y de la luna,
bajo el fervor clemente
de los dioses del mar.
¡Oh, volver a sentir lo que era
eso!
Y ni siquiera necesito tanto
—ya es menos lo que pido—;
simplemente creerme
que un día lo sentí
intempestivamente
cuando más descuidada andaba
de esperarlo,
y supe con certeza
que sí, que se podía,
que un corazón doméstico
cuando al fin se desboca
es porque está latiendo sin
saberlo
desde otro muy cercano.
Ya. Que no tienen nada.
Pues perdone.
Comprendo que es muy tarde
para hacerle perder a usted el
tiempo
con tales quintaesencias.
Ya me lo figuraba.
Buenas noches.

Carmen Martín Gaite


7 comentarios:

  1. Leía hace poco que hay dos tipos de conocimiento, el que se obtiene por los mitos y el científico. Ambos permiten a la persona explicar el mundo en el que vive. Pero en la ciencia podemos cambiar una certeza por otra sin dificultad, pero cuando se trata del mito no podemos cambiar nada sin transformarnos a nosotros mismos porque el mito supone fe y la fe está vinculada a nuestro corazón [a nuestras tripas dirían en Euskadi].
    A mí me encantó, pensé que para qué saber tanto si al fin y al cabo tan sólo necesito una interpretación hacia lo que me rodea, que me vincule a la vida y a la certeza ineludible de mi muerte, quizás con el mito vivíamos mejor… Creo que iré también a por ellos en alguna farmacia entre las nieblas, cerca del Mediterràneo…
    Un abrazo, Judith

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  2. Si la localizas (la farmacia expendedora de quintaesencias míticas) ya estás pasando la dirección. Me urge

    Abrazos, siempre.

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  3. Pues aquí otro necesitado. A ver si entre uno y otros damos con la quintaesencia mítica.

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  4. Quizá volver a andar descuidada de esperarlo ...
    Quizá ese día ... intempestivamente ...

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  5. Qué curioso poema; ni idea de que Martin gaite escribiera poesía, aunque, claro, ella era tan aficionada acantar... No me extraña. Me gusta mucho. Espero que no sea muy tarde. Gracias.

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  6. ¿Sabes que fui a una conferencia que dio en Barcelona, poco antes de morir? Casi tuvo que arrastrarme una compañera del trabajo que era una gran fan suya y había conseguido invitaciones. Yo de CMG solo había leído por aquel entonces Entre visillos y Nubosidad variable, pero después de escucharla devoré todo lo que encontré suyo, hasta un ensayo que todavía debe correr por casa sobre los usos amorosos en la postguerra española, que ni siquiera sé por qué compré... Hablaba con la libertad de quien no espera demasiado de la vida, pero quiere confiar en la gente, aunque le cueste un esfuerzo enorme. Me pareció una mujer razonablemente triste. Luego supe que, efectivamente, tenía razones para estarlo. Me hizo recordar a Neruda, "la boina gris, el corazón en calma".
    ¿Cómo lo haces? escoges un verso, lo cuelgas aquí y nos transportas a unos lugares...
    ¡Gracias!

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  7. Me disculpen queridos y queridas esta falta de respuesta in-disculpable. Se me ha pasado el arroz con este post.

    Fra: la quintaesencia mítica existe, pero no se vende en botica, se llama alegría, hay que currársela y corre por cuenta de cada cual. Lo lamento, es así.

    Marta: Justamente ese día, cuando menos lo esperas. :-))

    Elvira: Nunca es tarde para comentar por aquí, ya ves, ni siquiera para agradecer los comentarios.

    Francesca: es que tú, como lectora habitual, adicta y entrenada, ¡eres de fácil transportar! Me encanta hacerte viajar un poco.

    Gracias a todos por venir, por leer, por abrir un comentario, por escribirlo, por sortear los peligros del Captcha y por enviarlo!

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